1
Proporciona el material de origen
Empieza con una imagen, un video u otro recurso visual que tengas derecho a utilizar. Los sujetos claros y una calidad adecuada suelen facilitar la evaluación del cambio previsto.
2
Define el cambio
Elige el tipo de revisión que quieres, como cambiar un rostro, mejorar una imagen o reemplazar un fondo. Cuanto más claro sea el objetivo, más fácil será evaluar el resultado.
3
Revisa el resultado
Compara la versión revisada con el original, busca cambios no deseados y conserva únicamente un resultado que cumpla tu propósito y respete a las personas representadas.